lunes, 11 de mayo de 2009

Rompamos las Barreras

LOS BLOQUEOS CREATIVOS: cognoscitivos, emotivos y culturales:

Estos bloqueos suponen un obstáculo que dificulta la creatividad de las personas. Según Simberg, existen tres tipos de bloqueos presentes en la mayoría de los individuos y que inhiben la creatividad:

Perceptuales o cognoscitivos: se refiere a aspectos cognitivos que no nos permiten captar cuál es el problema. También puede suceder que nuestros prejuicios nos hagan plantear de manera errónea el problema y darle soluciones inadecuadas. Consiste en estar predispuestos a analizar el problema de una determinada forma, que no nos permite ver las demás perspectivas del mismo. Los más comunes son:
-Dificultad para aislar el problema: nos obsesionamos con un sólo aspecto del problema, perdiendo la visión global del mismo.
-Bloqueo por limitación del problema: se presta poca atención al ámbito que rodea al problema.
-Incapacidad para definir términos. La comunicación entre personas hace k no se entienda el problema.
-Rigidez perceptiva: no usamos todos los sentidos para la observación.
-Dificultad para percibir relaciones remotas: no se establecen conexiones entre los elementos de problema
-Dificultad en no investigar lo obvio: dar por bueno lo sabido. Hay que investigar lo conocido como si fuese algo nuevo o extraño para descubrir nuevos enfoques.
-Nos cuesta distinguir causa y efecto.



Bloqueos culturales: está relacionado con los valores aprendidos o interiorizados, distinguiendo “lo bueno” de “lo malo”. Los más comunes son:

-El deseo de adaptarse a una norma aceptada.
-Ser práctico y económico. Lleva a la emisión de un juicio antes de tiempo.
-No es bueno ser curioso ni tampoco dudar de todo; es de mala educación.
-Preocupación excesiva por la competencia o la colaboración.
-Demasiada fe el la razón o en la lógica.
-Tendencia a adoptar una actitud extrema, de todo o nada.
-Demasiados conocimientos sobre el tema de trabajo.
-Muy pocos conocimientos sobre el tema.
-Creer que no vale la pena fantasear.



Bloqueos emocionales: se refiere a las inseguridades que puede sentir el individuo. Algunos son:

-Temor a equivocarse o a hacer el ridículo. Si se está muy pendiente de lo que piensan los demás, te limitas a ti mismo.
-Aferrarse a la primera idea que se nos ocurre.
-Rigidez de pensamiento: incapacidad para cambiar el propio sistema.
-Sobre-motivación para triunfar rápidamente.
-Deseo patológico de seguridad.
-Temor a los supervisores.
-Desconfianza de compañeros o subordinados.
-Falta de impulso para llevar a delante un problema hasta complementarlo y experimentarlo.
-Falta de voluntad para poner en marcha una solución.

Otros bloqueos provienen del entorno. Los más habituales son la presión del conformismo, la actitud autoritaria, la ridiculización de los intentos/soluciones creativos, la sobrevaloración de castigos o recompensas, la excesiva exigencia de objetividad, la excesiva preocupación por el éxito…


-Los contextos de la actividad creadora:
Las ideas suelen surgir de la combinación de conocimientos específicos relacionados tanto con la idea o producto, como el público al que va dirigido. También hay que tener en cuenta conocimientos generales relacionados con la vida y sus acontecimientos. La iluminación del creador puede tener lugar en cualquier lugar, incluso suele funcionar mejor la creatividad en lugares tales como autobuses, metros, supermercados… donde los creativos están al contacto con lo cotidiano a la hora de solucionar el problema planteado.

De este modo, las ideas no surgirían por intervención divina, sino por el contacto con la vida, con aquello que sucede en la calle.

A la hora de encontrar soluciones a un problema es conveniente el trabajo en grupo. Los creativos han de tener cuidado para no hacer que su círculo de amigos sean sus compañeros de trabajo, ya que esto supondría un mayor aislamiento de la realidad por parte de todos. No deben perder el contacto con el mundo.

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